La pyme que crece a base de hojas de cálculo
El negocio va bien y el equipo crece. Pero el día a día se sigue sosteniendo con hojas de cálculo, mucho copiar y pegar y la memoria de dos o tres personas.
- Para saber una cifra tienes que pedírsela a la única persona que sabe sacarla del CRM.
- Los mismos datos se escriben dos o tres veces en herramientas distintas.
- Cuando alguien se va de vacaciones, algunas tareas se paran.
- Cada mes alguien pasa una tarde montando el mismo informe a mano.
- Cada área tiene su propia cifra de ventas, y no coinciden.
Lo primero es decidir dónde vive cada dato y quién responde de él, y después automatizar lo que se repite. A veces también encaja un agente que responde preguntas sobre los datos de tu empresa. Así cualquiera puede encontrar la cifra sin tener que pedirla, y el informe de cada mes deja de comerse una tarde.